Una ley discriminatoria para las Ues estatales
Publicado el 020805
Publicado el 020805
En varias ocasiones hemos hablado acerca de los desequilibrios que existen en el “mercado” de la educación superior. Desequilibrios que van en clara desventajas de las Universidades estatales que deben someterse a condiciones de competencia desleal con las otras universidades privadas tradicionales (como las católicas) o sólo privadas (como la Del Mar). Pero las primeras luchan en un mercado que cada vez es más exigente y competitivo y en las que no poseen las flexibilidades y adaptabilidades de las segundas, en especial, por su propia naturaleza de ser estatales y tener todo el peso que significa ser parte del burocrático Estado.
Un ejemplo de las diferencias significativas que mencioné anteriormente es el de la capacidad de endeudamiento de las Ues estatales. En efecto, ¿sabía usted que una universidad estatal como por ejemplo la UDA, no puede endeudarse por más allá del periodo presidencial vigente? Es decir, por ejemplo, si hoy la UDA necesitara repactar su deuda (pasivos) no podría renegociar sus compromisos más allá de marzo del 2006 ¡Ridículo! ¿no? ¿usted iría a un banco a pedir un crédito para que se pague dentro del mes?. Bueno, esa es una de las obligaciones que el Estado impone a “sus” universidades. Mientras que las otras como son privadas (de cualquier naturaleza) pueden hablar con la banca libremente y pactar y repactar deudas a su antojo, aunque también reciben los mismos financiamientos que sus pares públicas.
Por suerte, ante el reclamo general de las universidades estatales, el Senado finalmente despachó otra ley que permite repactar las deudas de las Ues por un periodo de 20 años, eso sí, ¡por única vez! Esto implica que si hoy la UDA quisiera repactar su deuda con la banca, esta ley le permite al Rector hacerlo a veinte años plazo y no está amarrado al cambio de mando presidencial que dicho sea de paso, no sé qué tiene que ver con que las universidades puedan pactar sus deudas ¡exigo una explicación!.
Sin embargo, nuevamente se presenta la discriminación por parte del Estado hacia sus propias universidades porque la misma Ley que le da la posibilidad de repactar a largo plazo sus deudas también las obligará a publicar sus estados financieros anualmente. Dirá usted: “pero eso es muy bueno ¿que tiene de malo?”. Desde mi punto de vista lo malo es que a las otras universidades no se les obliga a nada, y reitero, también reciben los mismos recursos financieros estatales. En ese sentido sería justo y bueno para las universidades, para los padres y los estudiantes el que TODAS las universiades chilenas estuvieran obligadas a publicar sus estados financieros en condiciones de lo que un economista llamaría “competencia leal”.
En síntesis, hemos denunciado hasta el cansancio la discriminación que las universidades estatales sufren por parte de su propio dueño, el Estado. En la misma línea, la nueva ley de repactación de deudas de las universidades estatales busca corregir un problema que estaba ahogando financieramente a estas casas de estudios, pero sin embargo, esta misma ley sigue siendo discriminatoria al obligar sólo a estas universidades a publicar sus estados financieros y no hacer lo mismo con las privadas lo que transparentaría el mercado de educación superior haciéndolo realmente eficiente al entregarle información clara a los padres acerca de donde depositan el futuro de sus hijos.

0 Comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]
<< Página Principal