/* Blog de Alejandro Cataldo

domingo, abril 03, 2011

El lado injusto del ingreso ético

La semana recién pasada, el Gobierno anunció la creación de lo que fue una de sus promesas de campaña: el ingreso ético familiar. Así Piñera cumple con una medida que difícilmente alguien criticaría. Sin embargo, el ingreso ético guarda un lado oculto que, hasta donde sé, pocos o nadie han denunciado. Expliquemos por qué.
Para recordar. Lo del ingreso ético surgió a partir de un reclamo de Monseñor Goic quien manifestó que en Chile debería existir un sueldo ético en vez de un sueldo mínimo. Piñera, en ese entonces candidato, hábilmente cambió la palabra “sueldo” por “ingreso” y de esa forma zanjó completamente la discusión. Pero resulta que la diferencia que existe entre un sueldo y un ingreso ético va más allá de una palabra. De hecho podría argumentarse que en ambas medidas existe una diferencia de justicia social profunda. ¿Cuál? se preguntará el lector, ahora vamos a eso.
Lo que distancia un sueldo de un ingreso ético es quién se hace responsable de proveerlo. En el primero, son las empresas quienes, a mandato del Estado, deben pagar los salarios justos que sus trabajadores necesitan. En cambio, en el caso del ingreso ético, es el mismo Estado - es decir todos nosotros - quien solventa la diferencia entre lo que recibe una familia y lo que realmente necesita para sobrevivir.
¿Es esto justo? No, porque en el sistema capitalista los obreros ofrecen su trabajo a cambio que la empresa les pague un salario que, mínimamente, les asegure su subsistencia. Ergo, son las empresas las que deben pagar a un trabajador un sueldo, que a lo menos, le alcance para sustentar su propia vida y la de su familia. Cuando no lo hace, es ella la que está cometiendo una falta y quien debe reparar esta injusticia.
Luego, cuando el Estado reconoce que existen familias que reciben un ingreso menor al de sobrevivencia, acepta implícitamente que existe injusticia. Pero en vez de salir a complementar el sueldo de un trabajador, debería reparar esta iniquidad, ya que su rol no es el de ser co-deudor de las empresas sino que de impartir justicia.
En síntesis, el implementar el ingreso ético devela la existencia de dos injusticias del capitalismo nacional: el que existen familias que perciben menos de lo que necesitan para sobrevivir y que el Estado solventa una deuda privada con el dinero de todos nosotros, desligando y perpetuando el actuar irresponsables de algunas empresas que terminan reduciendo costos a expensas de nosotros y sus trabajadores. De todo se concluye entonces, que el ingreso ético familiar no sería justo.
Me hubiera gustado ver a la oposición hablando de esto.

domingo, febrero 27, 2011

Las falacias del Gobierno

Febrero, a boca de los periodistas, es por lo general un mes políticamente aburrido. Este año fue la excepción. Las declaraciones de la Intendenta del Bío-Bío y la aprobación del Proyecto termoeléctrico de Castilla en Atacama rompieron la monotonía tradicional de verano. Aunque ambos hechos han tenido una gran cobertura especialmente por sus implicancias políticas y económicas, he notado que se ha prestado poca atención a las falacias que el Gobierno ha usado para justificar su actuar.
Luego de las declaraciones públicas evidentemente auto-inculpatorias de la Intendenta, tal como un marido engañado, el Gobierno entró en un estado reflexivo que terminó en un perdón público. El argumento entonces fue que: dado que la Intendenta no cometió ningún delito, entonces no hubo ni engaño ni falta, sino sólo declaraciones erradas. La falacia se hacía evidente. Aceptar que no se alcanzó a cometer ningún delito no es una razón para exculpar a alguien. Si lo fuera, mucho crímenes dejarían de serlo. En un extremo, por ejemplo, el “intento” de homicidio no existiría. Para las sociedades tan o más importante a que se cometa un delito es evitarlo, por eso ellas previenen el crimen condenando el acto potencial de cometerlo. Si no, ninguna persona que es amenazada de muerte podría pedir protección, porque el delito no se habría cometido. Pero esto es más válido aun para funcionarios públicos de alto nivel que, por su investidura, deben ser quienes más resguarden el principio preventivo de la ley. Si no fuera así, cómo podrían perseguir al delincuente o con qué moral juzgarían el actuar de los ciudadanos comunes. Por esa razón, el Gobierno no sólo cometió un error al dejar que la Intendenta siguiera en sus funciones sino que también quedó en ridículo. Qué pensarían los amigos de un marido quien perdona públicamente a su esposa luego de sorprenderla desnuda con otro hombre justo antes de “consumar los hechos”, y que lo hace porque “no alcanzó a hacer nada.” El Gobierno ha quedado en una posición muy similar.
La segunda falacia fue presentada a razón de la aprobación del proyecto Castilla. Esta vez la Intendenta de Atacama declaró que el voto "no es en conciencia, es un voto cuyo único elemento a considerar es un voto basado en el cumplimiento de la normativa ambiental” (*). La segunda falacia entonces aparece. En proyectos como Castilla lo que está en juego no es nuestro bienestar ni siquiera el de nuestros hijos, sino la herencia ambiental que le dejamos a nuestros nietos y bisnietos. Por eso, lo que uno espera respecto a quienes toman la decisión de aprobar el proyecto o no, es que ellos actúen más allá de sólo revisar si se cumplen los requerimientos legales. Por eso, la normativa no es suficiente para juzgar si la mayor termoeléctrica de Sudamérica debe realizarse o no. En otras palabras, lo que se espera de un representante público en una instancia como la Corema es que haga justamente lo que la Intendenta dijo que no se hizo: que actúe en conciencia. Sino sólo bastaría un burócrata, o más aún: un autómata, que chequee cada uno de los requisitos solicitados. El rol entonces de los miembros de esa comisión es ser crítico y capaz de ver cuáles serán las consecuencias de su decisión en tres o cuatro décadas más. Si no lo hace, entonces no está cumpliendo bien su tarea. Si no puede, entonces la Ley es mala y esa autoridad debe denunciarlo. Al no hacerlo, no está cumpliendo su función y deja espacio para que la opinión pública elucubre conspiraciones u otras cosas.
En conclusión, la justificación que el Gobierno ha dado de su actuar respecto a los escándalos del Bío-Bío y de Castilla dejan en evidencia que no ha sido capaz de construir discursos coherentes con su rol y su propia imagen pública, sin embargo la pregunta que cabe responder es ¿le importará?

(*)Radio Cooperativa. (25 de Febrero de 2011). Intendenta Matas y Castilla: Votos se basaron en cumplimiento de normativa y no en conciencia. Recuperado el 26 de Febrero de 2011, de Cooperativa.cl: http://www.cooperativa.cl/intendenta-y-termoelectrica-castilla-el-voto-no-es-en-conciencia-sino-si-cumple-la-normativa/prontus_nots/2011-02-25/185132.html

jueves, enero 27, 2011

Por qué dejé la Concertación

Voté por años por la Concertación. Soy de los que tenía una esperanza infantil por la presidencia de Lagos, ¡incluso trabajé en su campaña! (Reconozco también que Bachelet fue un pequeño resucitar de un leve anhelo). Pero desde ahí mi desilusión comenzó ya a ser una convicción: La Concertación había dejado de ser la de los partidos por la Democracia y se había transformado en la de los acomodados tecnócratas y amarillos (como dice José Antonio Gómez). Pero para que los que les gusta decir por qué la Concertación perdió el poder -como, Francisco Vidal- acá va mi testimonio con un breve listado de por qué dejé de votar por la Concertación:
• Por la des-nacionalización del cobre,
• Por el financiamiento compartido en los colegios subvencionados,
• Por el desfinanciamiento creciente y sostenido de las Universidades estatales y llevar a la educación superior pública a su casi destrucción,
• Porque en lo de la educación, firman “acuerdos” y se sacan fotos alzando los brazos, desconociendo completamente lo que la mayoría nacional y sus propias bases les mandata y pide,
• Por la privatización del agua,
• Por los tratados de libre comercio y el aumento “temporal” del IVA,
• Por el risible Royalty y haber ocultado la inamovilidad impositiva para las grandes mineras,
• Por abandonar las empresas públicas y comprarse el “cuento” de la eficiencia y la auto-sustentabilidad,
• Porque no cumplieron con una nueva constitución ni con la derogación de la ley de amnistía,
• Por no sólo no haber cambiado el Binominal, sino que además haberse acomodado en su seno,
• Por no promover los plebiscitos,
• Por llevar 21 años co-gobernando y echándose la culpa mutuamente con la derecha,
• Por no haber enjuiciado al Dictador y las cárceles de lujo para los torturadores y asesinos,
• Por la extrema centralización y creer que desde un escritorio en una oficina con aire acondicionado en Santiago Centro pueden “telecomandar” todo el país,
• Por el Transantiago,
• Por la Isapres y creer que el Auge es la solución,
• Por los multifondos de las AFP,
• Por no pagar la deuda histórica,
• Por el 7% de los jubilados,
• Por haber inventado primarias “truchas,”
• Por las extrema concentración de la riqueza, y la negación fantástica de la extrema pobreza
• Por las ciudades segregadas,
• Por las autopistas concesionadas, creyendo que nos engañan diciéndonos que los “privados” son los únicos que las pueden hacer,
• Por ser responsables de la concentración de los medios y haber destruido la prensa que se atrevió en la dictadura,
• Por la represión contra los Mapuches y la aplicación de la Ley de Seguridad Interior del Estado,
• Porque cuando dejan el sillón público se van corriendo a las faldas de una empresa privada,
• Por el uso morboso y obsesivo de encuestas,
• Etc.
Y ahora último: porque vociferan como vieja chillona contra el Gobierno y terminan firmando “protocolos” (léase: carta de buenas intenciones) contra la gente, creyendo además que no sabemos lo que hacen. También, por no haber luchado por un reajuste justo para los empleados públicos ni por sus despidos.
En síntesis, dejé de votar por la Concertación porque creyeron que somos tontos y no nos dábamos cuenta de lo que estaban haciendo.

miércoles, enero 05, 2011

La falacia del problema educacional

Ayer en una entrevista el ministro Lavín afirmó que estaba decidido a acabar con los problemas de la educación en Chile, en particular con la brecha entre escuelas municipales (léase: educación pública) y privadas. Inmediatamente me pregunté: ¿es posible hacerlo? Seguido me respondí: ¡No, la educación chilena no tiene solución! Por eso lo que el Ministro dice es una falacia.
En cualquier parte del mundo, el sistema educacional es demasiado complejo de modificar porque involucra a casi todos las actores sociales y económicos de una nación. En nuestro país eso no deja de ser cierto, tenemos como involucrados (stakeholders en el lenguaje del Management) a: los profesores, los padres, los estudiantes, políticos y también a los dueños de colegios (sostenedores) que pueden ser municipalidades (políticos de nuevo) y particulares. Un cambio en el sistema implicaría un gran acuerdo social entre ellos ¿Cómo una sociedad entera puede alinear los intereses de todos? La verdad sea dicha, en las actuales condiciones esto no es posible ya que sus motivaciones entran en una profunda contradicción. Esta permanente tensión no permite que los actores se pongan de acuerdo. Examinemos una de las más importantes: la de los sostenedores.
Supongamos que usted es el dueño de un colegio y supongamos también que el Gobierno ha anunciado una gran y verdadera reforma que cerrará la brecha entre los colegios públicos y privados (conjeturemos también que son las medidas realmente correctas). La teoría económica clásica nos dice que cuando los colegios públicos comiencen a rendir lo mismo que los privados, los padres empezarían a trasladar a sus hijos a los primeros retirándolos de los segundos, ya que se obtiene igual rendimiento pero a menor costo. El efecto en su colegio y en el de todos los privados sería una baja de la demanda, por lo tanto, usted como sostenedor verá este anuncio como una amenaza y actuará en consecuencia buscando detener estas medidas. Pero como individuo no puede influenciar significativamente un proceso nacional, sin embargo, si usted pertenece a un sector poderoso probablemente moverá los hilos para lograrlo. La verdad sea dicha, en Chile el mundo político (el que hace las leyes) está íntimamente ligado con el de los sostenedores. Tanto en el Gobierno y en la oposición existe una fuerte relación con el mundo empresarial de la educación (Como prueba léase los magistrales libros de María Olivia Mönckeberg). Ejemplos sobran de políticos e incluso periodistas renombrados que pertenecen o dirigen fundaciones educacionales o son lisa y llanamente sostenedores. Si usted pertenece a ese grupo privilegiado, no dudará en hacer llamadas y tener conversaciones para impedir que el Gobierno concrete sus medidas, y si no pertenece a ese grupo poderoso, no se preocupe porque otros lo harán por usted.
En suma, la brecha entre colegios públicos y particulares permite que exista una demanda de matrícula en los últimos y provoca la fuga desde los municipales (caso Cerro Navia)
Si hay alguna lección que nos dejó la escandalosa telenovela de la ANFP es que los intereses de los actores económicos privados (léase empresarios) no están siempre alineados con los del bien común (Esto es lo que Hegel y Marx llamarían una contradicción dialéctica). El problema es que el actor llamado a corregir esta distorsión social, el Estado, tanto en la educación como en el futbol está cautivo por esos mismos actores y no cumplirá su rol de buscar el bienestar colectivo.
Para terminar, ayer Mario Waissbluth de Educación 2020, acusó al Gobierno y al Ministro Lavín de no cumplir su rol de informar. Yo le diría al Profesor Waissbluth que Educación 2020 es una interesante y loable iniciativa (por lo demás tener 75.000 adherentes es más de lo que algunos partidos pueden contar entre sus militantes), sin embargo, creer que la educación en Chile se puede mejorar, en las condiciones actuales del sistema, es una ilusión.

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miércoles, diciembre 22, 2010

¡¡Hemos vuelto!!
San Miguel, tratado de libre comercio y las clases de historia


Alguien podría preguntarse qué tiene que ver temas tan inconexos como las muertes de la cárcel de San Miguel, el tratado de libre comercio con EE.UU. y las clases de Historia. Pues bien, en mi opinión existe una directa conexión entre ellos y ahora explicaré por qué.
En los medios ya no suenan los gritos de los que murieron en la cárcel de San Miguel. Pero aun me congoja el de uno de ellos: Bastian Arriagada quien estaba allí por vender productos piratas. Su delito fue infringir la ley de derechos de autor que fue aprobada por nuestros legisladores con especial interés porque era el requisito final que exigía EE.UU. para la aprobación del tratado de libre comercio.
Esta nueva ley sancionaría más duramente que sus antecesoras los delitos relacionados con la copia de productos intelectuales como libros, música y programas computacionales. Teniendo presente el fuerte desequilibrio cultural a favor del país del norte, claramente la ley tenía la intención de proteger los intereses comerciales de la Potencia.
La consecuencia lógica, como se puede suponer, fue un aumento de la represión contra la piratería la que aparentemente ha sido exitosa. Recuerde, por ejemplo, lo fácil que era antes encontrar en las calles personas vendiendo programas y juegos de video (Contrasta esto eso si que, en forma relativamente fácil, aun podemos encontrar libros pirateados. No es una elucubración desmedida pensar que podría deberse a que el país del norte estaba más preocupado por la música y software que por libros, ya que en su mayoría son en español, es decir, no producidos en EE.UU).
Entones, el lector ya se imaginará la primera conexión: Bastian, el preso que murió en San Miguel, estaba en la cárcel por una ley impuesta por el tratado de libre comercio con EE.UU. Ahora falta la segunda conexión ¿qué tiene que ver esto con las clases de Historia?
Resulta que si nuestros legisladores hubieran estudiado un poco más de historia moderna a lo mejor habrían pensado un poco más si aprobar la ley o no, ya que una de las mayores industrias norteamericanas no habría existido sin la violación a los derechos de autor. De hecho, si en EE.UU. se hubiera aplicado esa normativa con la misma fuerza que se ha hecho en nuestro país, no hubiera existido Hollywood.
A comienzos del siglo XX, Hollywood, era un pequeño poblado contiguo a México donde llegaron algunos migrantes judíos para grabar películas. En ese entonces, Hollywood ofrecía la ventaja de estar cerca de la frontera mexicana. Así, era posible huir a México cuando los iban a buscar para arrestarlos por violar las patentes comerciales que tenía Tomás Alba Edison. En ese tiempo, el perseguidor era un gigante y los perseguidos eran Fox, los hermanos Warners y los fundadores de la Universal; ahora esos gigantes son los perseguidores.
De paso, esta guerra penal-comercial dio un impulso crucial a la industria cinematográfica mexicana de donde salieron estrellas de la talla, por ejemplo, de Cantinflas.
¿Ya lo ve? Si nuestros legisladores y gobernantes hubieran estudiado un poco más de historia, tal vez habrían cuestionado esa ley de derechos de autor tal vez Bastian no habría caído detenido en la torre 5 en el momento del incendio y una vida no se hubiera perdido.
Entonces mi conclusión es: ¡Más historia! Por favor.

miércoles, junio 17, 2009

Carta dirigida al Director de El Mercurio con ocasión de la muerte de Don Gerardo Claps Gallo a quien admire y quise mucho, Un gran hombre, Antofagastino y Chileno.
Señor Director,

Apenas hoy me he enterado que Don Gerardo Claps G. ha muerto. Lo conocí, admiré y tuve el privilegio de ser de aquellos a quien Don Gerardo siempre recordó. Ahora me dirijo a usted con el sentir triste en el corazón y con las ganas de rendir un pequeño homenaje a quien siempre consideré un Padrino y al que le debo parte de lo que soy. A Don Gerardo no sólo lo aprecié, también lo respeté y lo admiré. Por eso, el impacto que me ha dejado la triste noticia de su partida al mundo de los eternamente recordados hace que en mi mente exploten los recuerdos de nuestras tertulias. Recuerdos que se rehúsan a desaparecer como si de esta forma pudiera hacerlo resucitar o por lo menos perpetuar. La distancia del tiempo hace que el más fuerte de estos recuerdos sea el de los últimos momentos que pasé con él y que quisiera con desesperación compartir.

Fue sólo 30 días atrás cuando de visita a mi perla del norte, lo llamé como siempre lo hice cada vez que volvía a mi ciudad natal. Él me contestó con esa alegría que siempre me respondió diciéndome que había estado pensando en mí, que deseaba entregarme su último libro y uno dedicado a Pedro León Gallo. Nos pusimos de acuerdo, lo esperé en la salida de su casa, no quise entrar, fuimos a comer a un pequeño restaurante de excelentes pastas ubicado en el centro de Antofagasta. Él me recomendó un plato especial, conversamos, se notaba alegre, vivo y ágil. Con especial lucidez, trajo a la memoria cosas que compartimos hacía mucho tiempo pero que yo, cuarenta años menor, ni siquiera podía recordar. Lo admiré más: ¿cómo era posible que este anciano tuviera una mente tan clara, sana e iluminada? Me pregunté. Luego caminamos hasta Condell, queríamos tomar una micro que nos sirviera a ambos. Nos subimos a una 112, la máquina 54 recuerdo. El conductor le dice efusivo “¡Don Gerardo!”, se conocían, él con afectuosidad le devolvió el saludo y se sentó como copiloto. A mí en cambio la presión de las personas que subían y subían me obligaron a quedarme en medio del pasillo, no lo vi más pero escuchaba como conversaban, dialogaban de sus vidas, del tiempo que no se han visto. Fueron sólo 15 minutos. Don Gerardo, a punto de bajarse, sin poderme ver, con su voz rasgada y suave lanza un saludo: Adiós Alejandro. Yo, tímidamente, sólo opté a responder: Hasta luego Don Gerardo. Nunca imaginé que esa despedida sería la última que nos daríamos.

Le escribo, señor director, porque no conocí a nadie de su familia y no tengo cómo dar mi pésame, quisiera pedirle publicar mi carta para que de esta forma pueda entregar un testimonio a quien en vida fue lo más cercano a un sabio y hombre de bien que conocí. Finalmente quisiera repetir públicamente mis últimas palabras hacia este Gran Hombre Antofagastino:

Hasta luego Don Gerardo

Dr. (c) Alejandro Cataldo C.
Pontificia Universidad Católica de Chile
http://www.dcc.puc.cl/inv/DiagnosticoPYME

martes, abril 28, 2009

Test de Evaluación de Uso Tecnológico en PYME
En tiempos de crisis, se hace más importante que los recursos de una empresa sean usados eficientemente. Uno de estos recursos claves son las tecnologías informáticas (TIC). De hecho diversos estudios indican que el ítem en que más invierten las PYMEs es en software y hardware. Pese a esto, investigaciones y expertos han mostrado que éstos son uno de los recursos que la mayoría de las PYMEs subutiliza. Esto puede ser un problema importante porque está demostrado que un mal uso de las TIC perjudica a la empresa. Es por ello que el Departamento de Ciencia de la Computación de la Universidad Católica está aplicando en forma GRATUITA un test de medición de alineamiento estratégico de las TIC en las PYMEs.
Este test ayudará al gerente de una empresa a diagnosticar cómo ésta usa sus tecnologías. Al contestarlo podrá determinar: (1) cuál es el perfil estratégico de su empresa, (2) si las tecnologías apoyan adecuadamente ese perfil y (3) dónde podrían existir "desalineamientos" entre sus procesos y las TIC.
Si usted es una PYME y quiere aplicar el test, haga clic aquí.
Si usted es una institución que desea patrocinar este proyecto, haga clic acá.
Si usted quiere contactarnos por favor hágalo a Dr. (c) Alejandro Cataldo, Fono (56)(2)3547046 o al e-mail: alejandrocataldo@diicc.uda.cl