/* Blog de Alejandro Cataldo: enero 2011

jueves, enero 27, 2011

Por qué dejé la Concertación

Voté por años por la Concertación. Soy de los que tenía una esperanza infantil por la presidencia de Lagos, ¡incluso trabajé en su campaña! (Reconozco también que Bachelet fue un pequeño resucitar de un leve anhelo). Pero desde ahí mi desilusión comenzó ya a ser una convicción: La Concertación había dejado de ser la de los partidos por la Democracia y se había transformado en la de los acomodados tecnócratas y amarillos (como dice José Antonio Gómez). Pero para que los que les gusta decir por qué la Concertación perdió el poder -como, Francisco Vidal- acá va mi testimonio con un breve listado de por qué dejé de votar por la Concertación:
• Por la des-nacionalización del cobre,
• Por el financiamiento compartido en los colegios subvencionados,
• Por el desfinanciamiento creciente y sostenido de las Universidades estatales y llevar a la educación superior pública a su casi destrucción,
• Porque en lo de la educación, firman “acuerdos” y se sacan fotos alzando los brazos, desconociendo completamente lo que la mayoría nacional y sus propias bases les mandata y pide,
• Por la privatización del agua,
• Por los tratados de libre comercio y el aumento “temporal” del IVA,
• Por el risible Royalty y haber ocultado la inamovilidad impositiva para las grandes mineras,
• Por abandonar las empresas públicas y comprarse el “cuento” de la eficiencia y la auto-sustentabilidad,
• Porque no cumplieron con una nueva constitución ni con la derogación de la ley de amnistía,
• Por no sólo no haber cambiado el Binominal, sino que además haberse acomodado en su seno,
• Por no promover los plebiscitos,
• Por llevar 21 años co-gobernando y echándose la culpa mutuamente con la derecha,
• Por no haber enjuiciado al Dictador y las cárceles de lujo para los torturadores y asesinos,
• Por la extrema centralización y creer que desde un escritorio en una oficina con aire acondicionado en Santiago Centro pueden “telecomandar” todo el país,
• Por el Transantiago,
• Por la Isapres y creer que el Auge es la solución,
• Por los multifondos de las AFP,
• Por no pagar la deuda histórica,
• Por el 7% de los jubilados,
• Por haber inventado primarias “truchas,”
• Por las extrema concentración de la riqueza, y la negación fantástica de la extrema pobreza
• Por las ciudades segregadas,
• Por las autopistas concesionadas, creyendo que nos engañan diciéndonos que los “privados” son los únicos que las pueden hacer,
• Por ser responsables de la concentración de los medios y haber destruido la prensa que se atrevió en la dictadura,
• Por la represión contra los Mapuches y la aplicación de la Ley de Seguridad Interior del Estado,
• Porque cuando dejan el sillón público se van corriendo a las faldas de una empresa privada,
• Por el uso morboso y obsesivo de encuestas,
• Etc.
Y ahora último: porque vociferan como vieja chillona contra el Gobierno y terminan firmando “protocolos” (léase: carta de buenas intenciones) contra la gente, creyendo además que no sabemos lo que hacen. También, por no haber luchado por un reajuste justo para los empleados públicos ni por sus despidos.
En síntesis, dejé de votar por la Concertación porque creyeron que somos tontos y no nos dábamos cuenta de lo que estaban haciendo.

miércoles, enero 05, 2011

La falacia del problema educacional

Ayer en una entrevista el ministro Lavín afirmó que estaba decidido a acabar con los problemas de la educación en Chile, en particular con la brecha entre escuelas municipales (léase: educación pública) y privadas. Inmediatamente me pregunté: ¿es posible hacerlo? Seguido me respondí: ¡No, la educación chilena no tiene solución! Por eso lo que el Ministro dice es una falacia.
En cualquier parte del mundo, el sistema educacional es demasiado complejo de modificar porque involucra a casi todos las actores sociales y económicos de una nación. En nuestro país eso no deja de ser cierto, tenemos como involucrados (stakeholders en el lenguaje del Management) a: los profesores, los padres, los estudiantes, políticos y también a los dueños de colegios (sostenedores) que pueden ser municipalidades (políticos de nuevo) y particulares. Un cambio en el sistema implicaría un gran acuerdo social entre ellos ¿Cómo una sociedad entera puede alinear los intereses de todos? La verdad sea dicha, en las actuales condiciones esto no es posible ya que sus motivaciones entran en una profunda contradicción. Esta permanente tensión no permite que los actores se pongan de acuerdo. Examinemos una de las más importantes: la de los sostenedores.
Supongamos que usted es el dueño de un colegio y supongamos también que el Gobierno ha anunciado una gran y verdadera reforma que cerrará la brecha entre los colegios públicos y privados (conjeturemos también que son las medidas realmente correctas). La teoría económica clásica nos dice que cuando los colegios públicos comiencen a rendir lo mismo que los privados, los padres empezarían a trasladar a sus hijos a los primeros retirándolos de los segundos, ya que se obtiene igual rendimiento pero a menor costo. El efecto en su colegio y en el de todos los privados sería una baja de la demanda, por lo tanto, usted como sostenedor verá este anuncio como una amenaza y actuará en consecuencia buscando detener estas medidas. Pero como individuo no puede influenciar significativamente un proceso nacional, sin embargo, si usted pertenece a un sector poderoso probablemente moverá los hilos para lograrlo. La verdad sea dicha, en Chile el mundo político (el que hace las leyes) está íntimamente ligado con el de los sostenedores. Tanto en el Gobierno y en la oposición existe una fuerte relación con el mundo empresarial de la educación (Como prueba léase los magistrales libros de María Olivia Mönckeberg). Ejemplos sobran de políticos e incluso periodistas renombrados que pertenecen o dirigen fundaciones educacionales o son lisa y llanamente sostenedores. Si usted pertenece a ese grupo privilegiado, no dudará en hacer llamadas y tener conversaciones para impedir que el Gobierno concrete sus medidas, y si no pertenece a ese grupo poderoso, no se preocupe porque otros lo harán por usted.
En suma, la brecha entre colegios públicos y particulares permite que exista una demanda de matrícula en los últimos y provoca la fuga desde los municipales (caso Cerro Navia)
Si hay alguna lección que nos dejó la escandalosa telenovela de la ANFP es que los intereses de los actores económicos privados (léase empresarios) no están siempre alineados con los del bien común (Esto es lo que Hegel y Marx llamarían una contradicción dialéctica). El problema es que el actor llamado a corregir esta distorsión social, el Estado, tanto en la educación como en el futbol está cautivo por esos mismos actores y no cumplirá su rol de buscar el bienestar colectivo.
Para terminar, ayer Mario Waissbluth de Educación 2020, acusó al Gobierno y al Ministro Lavín de no cumplir su rol de informar. Yo le diría al Profesor Waissbluth que Educación 2020 es una interesante y loable iniciativa (por lo demás tener 75.000 adherentes es más de lo que algunos partidos pueden contar entre sus militantes), sin embargo, creer que la educación en Chile se puede mejorar, en las condiciones actuales del sistema, es una ilusión.

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