Muchas veces hemos mencionado las potencialidades que las nuevas tecnologías nos dan. La comunicación virtual e inmediata, la posibilidad de eliminar las fronteras físicas y las nuevas comunidades formadas en torno a Internet son una realidad que llegó para quedarse. Sin embargo, una de las más emocionantes características que las nuevas tecnologías poseen es la de acercarnos al mundo y lo que ocurre en él de una manera inimaginable hace sólo unos 20 años. Fue así que pudimos ver grandes acontecimientos y tragedias también, por ejemplo, a través de las nuevas tecnologías hemos podido observar el derrumbe del muro de Berlín, la guerra del golfo ¡en vivo!, la guerra de Irak, los atentados del 11 de septiembre en Nueva York y el Pentágono, los de Barcelona, y muchos acontecimientos que no alcanzo a enumerar. Pero por otro lado, también nos acercan la triste realidad de la fuerza de la naturaleza cuando con furia ataca de una forma muchas veces inesperada, así fue posible ser partícipes del tsunami en las costas asiáticas y ahora también nos acercan a la tragedia que ha invadido a la potencia más grande del mundo, Estados Unidos, que se ha visto doblegado por una madre naturaleza que de vez en cuando nos hace recordar que es simplemente incontrolable.
Katrina, ahora nos evoca muerte y destrucción. Las tecnologías nos han permitido ver como los habitantes de un pueblo al que muchas veces admiramos como modelo de desarrollo y orden (estando de acuerdo o no con esa apreciación) se transforman en simplemente individuos que luchan por sobrevivir de la manera más instintiva conocida y que no distingue clase ni nacionalidad. Es cierto, la semana pasada vimos cómo la gente de esa golpeada ciudad simplemente se comportaba de la misma forma que lo haría un habitante de Haití u otro empobrecido pueblo. Las nuevas tecnologías nos permiten ver instantáneamente la más cruda realidad de la naturaleza humana sin necesidad de “movernos de nuestro asiento”.
Pero, por otro lado, también nos dan la oportunidad de ayudar y apoyar a los desamparados de Katrina. Por ejemplo, la Internet ha servido como un puente para las personas que desean donar dinero. Además ha ayudado a conocer otras importantes necesidades de los damnificados, en ese sentido, muchos sitios Web han hecho que personas separadas por la tormenta se logren reunir. También, la Internet ha provisto una manera para que muchos refugiados se informen de las noticias locales. Por ejemplo, el periódico Times-Picuyane de Nueva Orleáns ha suspendido la edición de su formato impreso, pero aun publica noticias a través de su sitio Web, esto permite que la mayoría de sus lectores, que huyeron por la tormenta, se mantengan informados sobre los progresos de rescate y reconstrucción de la ciudad (fuente: http://www.voanews.com).
En conclusión, las tecnologías de la información nos acercan al mundo y nos permiten compartir sus desgracias y fortunas. El huracán Katrina es un ejemplo de que la naturaleza no se olvida que es la que manda en nuestro mundo. Por ese lado, las tecnologías nos acercan a la triste realidad que viven miles de personas en el país del norte pero también dan nuevas oportunidades de apoyo para que esta tragedia pase de mejor forma.


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